
Virgen Santísima,
Socorro Perpetuo de las almas
que se acogen a vuestro amor maternal:
dignaos pedir por nosotros
a vuestro santísimo Hijo
y Señor nuestro Jesucristo,
para que le sean agradables
todos los pensamientos,
palabras y acciones de este día
y de todos los demás
días de nuestras vidas.
¡Oh Señora Nuestra,
Madre del Perpetuo Socorro!
¡cuantos tesoros de gracias
y bendiciones
proporcionáis a los devotos
y a las familias que a
Vos se consagran!
¡Oh Madre mía!
dignaos recibirnos a todos
como a hijos vuestros,
Vos sois la misericordia perpetua:
después de Dios en Vos quiero
poner toda mi confianza,
y desde ahora, me propongo
acudir siempre a Vos
en todas mis aflicciones
y necesidades.
Oh Madre del Perpetuo Socorro,
dignaos socorrernos en todo
tiempo y en todo lugar,
en nuestras carencias,
penurias y dificultades,
en todos los males,
peligros y miserias de esta vida
y derramad sobre las familias
de los que acudimos a Usted
vuestros insignes favores,
en especial concedednos:
(Hacer Aquí su Petición Con Mucha Fe).
Socorro Perpetuo de las almas
que se acogen a vuestro amor maternal:
dignaos pedir por nosotros
a vuestro santísimo Hijo
y Señor nuestro Jesucristo,
para que le sean agradables
todos los pensamientos,
palabras y acciones de este día
y de todos los demás
días de nuestras vidas.
¡Oh Señora Nuestra,
Madre del Perpetuo Socorro!
¡cuantos tesoros de gracias
y bendiciones
proporcionáis a los devotos
y a las familias que a
Vos se consagran!
¡Oh Madre mía!
dignaos recibirnos a todos
como a hijos vuestros,
Vos sois la misericordia perpetua:
después de Dios en Vos quiero
poner toda mi confianza,
y desde ahora, me propongo
acudir siempre a Vos
en todas mis aflicciones
y necesidades.
Oh Madre del Perpetuo Socorro,
dignaos socorrernos en todo
tiempo y en todo lugar,
en nuestras carencias,
penurias y dificultades,
en todos los males,
peligros y miserias de esta vida
y derramad sobre las familias
de los que acudimos a Usted
vuestros insignes favores,
en especial concedednos:
(Hacer Aquí su Petición Con Mucha Fe).